miércoles, 22 de octubre de 2008

Monedas....


El ‘cambio’ con Cristina no llega a la calle: faltan monedas en todos lados
A pesar de que nadie parece tenerlas, el Banco Central asegura que en poder de los argentinos hay 4.895,8 millones de monedas y que el año pasado la emisión de metálico fue récord
EL CRONISTA Buenos Aires ()

03:00
Cuesta comprenderlo. El mismo país que anuncia la cancelación de la deuda con el Club de París en un mes y el comienzo de las negociaciones para pagarle a los holdouts no puede resolver en su economía local ni siquiera una operación tan simple como garantizar el reparto de monedas. Una escasez inexplicable que ya se torna enervante, y que comenzó a generar episodios de violencia entre la gente, que complica tontamente a la mayoría de los argentinos y sobre todo a las personas que usan a diario el transporte público.

La utilización de monedas es una práctica habitual y creciente en todo el mundo hace decenas de años, y no se conoce un fenómeno similar en ninguna parte del planeta. Es más: en Estados Unidos o Europa, por ejemplo, las monedas se convierten a veces en un incordio por la cantidad, por no mencionar la industria y producción de monederos de todo tipo que se ha desarrollado en estos países por la abundancia del metálico. Una realidad muy distinta en la Argentina, donde a la gente se la somete todos los días a esta insólita penuria, adicional al resto de las complicaciones que la población debe sortear para sobrevivir. Curiosa relidad la de Argentina: en el momento en que Cristina Kirchner comenzó a mostrar aquellas intenciones de “cambio” con que llegó a la Casa Rosada, precisamente es el “cambio” lo que falta en todos lados.

No aparecen excusas razonables de parte del oficialismo. Uno de los ejemplos más concretos es la puesta en marcha del 0800 del BCRA, un número telefónico en el cual los clientes de los bancos denuncian a las entidades cuando no les entregan monedas. Nunca visto. Por supuesto, las denuncias se apilaron en la sede de la calle Reconquista 266, pero sin embargo, ninguna prosperó. Al menos ningún banco de los denunciados fue multado hasta ahora por no entregar las monedas requeridas. En el Central reconocen que no hay entidades multadas pero explican que tal situación se debe a que el BCRA establece que antes de multar a una entidad se debe iniciar un sumario. “No hay bancos penalizados pero hay sumarios realizados”, afirman en el Central.

Multas o no, lo cierto es que la falta de monedas es una realidad incontrastable que agrega una cuota más al estrés de los porteños. Discusiones entre pasajeros y taxistas, o entre pasajeros y colectiveros, ya forman parte del paisaje porteño. Lo más notable, tal vez, es que ya se registraron episodios de violencia en las estaciones de Once, Constitución y Retiro por la falta de monedas. Justo en esas terminales pegadas a las boleterías hay máquinas expendedoras de monedas, pero la queja de los usuarios es que se agotan con facilidad. La situación es tal que hasta un tema menor como es ir a comprar el diario se transformó en un problema porque los kioscos se quedan sin monedas desde temprano.

En la city tienen dos teorías sobre el porqué de esta falta. La primera consiste en que el valor nominal de la moneda es menor al valor del material con el que está hecha. Según esta hipótesis las monedas entran en un mercado negro donde son vendidas para luego ser fundidas. Pero esta teoría, según el Central, no tiene sentido. “Hoy la composición de las monedas cambió y tienen más acero que cobre y niquel”, argumentan.

La otra teoría consiste en culpar a las empresas transportadoras de caudales. Es decir, el negocio está en el cobro para entregar en tiempo y forma los sacos de monedas. En este sentido, todos los cañones apuntan a la firma Maco que concentra la mayor parte del mercado de reparto de monedas del país. “Ellos le compran monedas a las empresas de colectivos y le venden monedas a las cadenas de supermercados, las casas de comidas rápidas y las grandes empresas que necesitan cambio. Ese servicio se cobra y un kiosquero o un taxista no puede pagarlo”, es el razonamiento más escuchado en el microcentro porteño. De todos modos, la pregunta es la siguiente: ¿si el problema es de las transportadoras, por qué el Gobierno no lo denuncia?

La situación es más indignante cuando se constata que la cantidad de monedas emitidas fue récord en 2007 y pinta para ser récord este año. Según informes oficiales al 31 de mayo pasado (último dato disponible), en la Argentina había 4.895,8 millones de monedas.

Pero a la falta de monedas también se agrega otro problema generado por la falta de cambio, pero no del chico precisamente. La inflación hace que muchos se pregunten cuál es el sentido de no tener hoy en el país billetes de $ 500.

No hay comentarios: